Calle la Rosa, 22 – Parte 110
Ludmilla estaba inclinada sobre la receta de macarons, apoyada en la encimera. María-José ordenaba los colorantes.
Calle la Rosa 22 – serie intrigante y compleja sobre la vida de una comunidad. Historias ligeras y entretenidas de Sonja Blonde.
Ludmilla estaba inclinada sobre la receta de macarons, apoyada en la encimera. María-José ordenaba los colorantes.
Viktoria caminaba de un lado a otro por el aparcamiento, con la irritación a flor de piel. Por primera vez en su vida no tenía ni idea de qué esperar. Había perdido el control.
Dajana estaba de pie frente a las puertas del balcón, con las manos entrelazadas a la espalda, contemplando la vista que se extendía bajo ella. En la cocina, Timothy hacía tintinear los vasos mientras preparaba las bebidas.
Dajana se dirigía a paso rápido hacia la casa de Viktoria, con la cabeza alta y los hombros echados hacia atrás. Ya estaba harta de todo aquel circo y quería poner fin de una vez por todas a aquella pesadilla. Tenía un nudo apretado en la garganta, pero no aflojó el paso.
Carlos revisó bien el patio y luego cerró la puerta de la terraza. Giró la llave en la cerradura y le hizo una seña a Esteban para que lo siguiera arriba.
—¿Qué queréis que haga exactamente? —preguntó Dajana, forzándose a sonar calmada.
Timothy se acercó mucho a ella. Dajana se echó instintivamente hacia atrás.
Dajana no hizo el menor intento de ocultar su ira. Se mantuvo a cierta distancia de los tres hombres.
Los tres hombres subían en silencio por la escalera oscura y sofocante. A Noud —como siempre que iba a casa de Timothy— volvió a invadirle una oleada de repugnancia.
—Si queréis, podéis ir hacia la piscina; hay de sobra para comer.
Solo entonces Bernard se fijó en las mesas redondas colocadas en el patio y en la mesa donde habían dispuesto la comida, cubierta con largos manteles blancos.
—¡Sorpresa! —gritaron todos a la vez los veinticinco invitados.
Bernard se quedó paralizado. Al instante, esbozó una sonrisa forzada. Movió la cabeza de un lado a otro en el salón abarrotado, intentando situarse.