Calle la Rosa, 22 – Parte 64
Esteban le dio la vuelta al portadocumentos, murmuró pensativo durante un momento y luego compartió su conclusión.
—Se los han llevado al extranjero.
—¿Perdona? —chilló Ludmilla.
—La buena noticia es que, probablemente, saldrán de esta sanos y salvos.