Uñas postizas
—Mami, ¿puedo ponerme uñas postizas también?
–—Ni hablar.
–—Por faaa...—suplicó dulcemente la niña de doce años.
—El pegamento te arruinaría las uñitas—respondió su madre, intentando razonar con ella.
—¿Y si solo las probara una vez? Solo esta vez. Además, ya estamos en verano...